08 junio 2010

BANCOS DE PROTEINAS

DEFINICION DE BANCOS DE PROTEINAS
¿Qué es un Banco forrajero?
Es un Sistema de Cultivo en el cual las Leñosas Perennes o las Forrajeras Herbáceas crecen en Bloque Compacto y con Alta Densidad, con miras a MAXIMIZAR la Producción de Fitomasa de Alta Calidad Nutritiva.
Si la forrajera sembrada tiene más de 15% PC, el bloque constituiráun BANCO DE PROTEINA. (Muhammad I. 2008)

Es una alternativa de bajo costo para mejorar el contenido de proteínas de la ración alimentaría del ganado, ya que las proteínas constituyen uno de los nutrientes más costosos en todas las raciones alimentarias para la producción animal.
Es un área sembrada por leguminosas forrajeras herbáceas, rastreras o erectas, o de tipo arbustivo, que se emplean para corte o pastoreo directo por rumiantes, como complemento al pastoreo de gramíneas.
Son áreas pequeñas cercanas a las instalaciones pecuarias como corrales y establos de ordeños, cultivadas con una mezcla de arbustos forrajeros (nacedero, morera, botón de oro, ramio, matarratón, etc. Sembrados a densidades muy altas a 1x 1 m o 2 x 2 m de acuerdo a la especie3 (Urbano., et al, 2000).
Es un área de terreno o potrero destinado al uso exclusivo de una especie vegetal rica en proteínas, el cual puede ser usado mediante un pastoreo controlado o cosecharse mediante prácticas de cortes.
Se denomina bancos de proteína a la siembra de especies herbáceas o de árboles y arbustos con follaje de alto contenido proteico, dispuestos en arreglos de altas densidades de plantas que pueden ser cosechados y llevados a los animales en un sistema de corte y acarreo o que pueden ser pastoreados directamente, por lo general, durante cortos períodos diarios (1.5 a 2.5 horas diarias). (Camero A., Muhanunad I. 1995).


USO E IMPORTANCIA
Los bancos de proteína son importantes en la suplementación del ganado y existe una gran cantidad de árboles y arbustos forrajeros que se pueden utilizar en bancos de proteína de acuerdo a las diferentes zonas climáticas. Cada árbol se adapta a determinadas condiciones de altitud, humedad y condiciones del suelo especificas y requiere también un manejo agronómico apropiado. (Barba 2009).
El uso de plantas leguminosas como banco de proteínas ayuda a fijar el nitrógeno atmosférico, por lo que necesitan baja fertilización al sembrarse en altas densidades, tienen raíces profundas, alta capacidad de rebrote, alto contenido de proteína en las hojas (hasta 23%), previenen la erosión y reciclan los nutrientes.
Se puede utilizar bajo pastoreo en períodos cortos durante cada día una o dos horas después del ordeño, o para corte se hace podando y proporcionando la cantidad adecuada de forraje de las leguminosas a los animales. (Flores 2005).
Son de gran importancia ya que el uso de los bancos de proteína, influyen sobre el patrón de consumo de la gramínea y que pueden ser una alternativa para disminuir las pérdidas de peso por estrés en animales rumiantes. (Araque 2001).
El uso de las leguminosas en una ganadería sostenible es una necesidad incuestionable para muchos países tropicales en vías de desarrollo. (Shelton, 1996).
IMPLANTACION DEL SISTEMA BANCO DE PROTEINA.
¿Cómo establecer un Banco Forrajero con Leñosas Perennes?
-Manifiesten una buena capacidad de rebrote luego de la defoliación
-Posean un alto potencial para producir hojas
-Persistan cuando son sometidas a la defoliación frecuente e intensa, sea en forma de podas o la ejercida por los animales (pastoreo/ramoneo)
-Presenten una calidad nutritiva aceptable, la cual se expresa en:
-Alto contenido de nitrógeno y/o energía digerible, Niveles aceptables de consumo, Bajo contenido de metabolitos secundarios que afecten el consumo, la digestibilidad o la salud de los animales. (Muhammad I. 2008)
Para la implantación de este sistema se requiere de especies de alta producción de materia seca, un buen desenvolvimiento durante la época seca y que garantice una buena calidad tanto química como física en el forraje.
Una de las plantas promisorias para este tipo de sistema es la leucaena (leucaena leucocephala), cuyas características de rendimiento, palatabilidad y calidad la hacen una leguminosa importante para la alimentación bovina.
En la zona oriental del estado Falcón, específicamente la zona de Bajo Tocuyo, se trabaja con esta leguminosa con la meta de reducir los costos de producción en fincas con orientación lechera. El ensayo en sí, está centrado en la introducción de una alternativa tecnológica de fácil adopción por el productor.
POTENCIALIDADES DE LAS LEGUMINOSAS COMO BANCOS DE PROTEINAS EN LA GANADERÍA
Como fuente nutritiva las leguminosas poseen bondades en la alimentación animal. Se ha comprobado que su suministro contribuye a aumentar la respuesta en la producción de leche y carne, así como también a mejorar la eficiencia reproductiva de los rebaños.
Entre las características más resaltantes de las leguminosas usadas en bancos de proteínas, como fuente alimenticia podemos señalar:
1. Son una fuente importante de proteínas de buena calidad, dado que poseen una amplia gama de aminoácidos esenciales que las hacen superiores a las gramíneas tropicales.
2. Presentan una concentración de nitrógeno en las hojas, superior al de las gramíneas.
3. Sus contenidos de proteína tienden a disminuir más gradualmente que en las gramíneas, en lo referente con la edad de la planta.
4. Son plantas ricas en calcio.
5. Presentan bajos niveles de fibras, en comparación con las gramíneas tropicales.
Como mejoradora del suelo: otra bondad de estas especies es la de mejorar los suelos desde el punto de vista de fertilidad, pues tienen la propiedad de fijar el nitrógeno gaseoso de la atmósfera, a través de una simbiosis con microorganismos bacterianos del género Rizobium.
La simbiosis se sucede por medio de los pelos adsorbentes de las raíces que son "infectados" por estas bacterias, formando conglomerados celulares denominados nódulos.
La fijación de nitrógeno que se realiza en estos nódulos, es aportado al suelo una vez envejecidas o muertas las raíces, siendo fácilmente aprovechado por otras plantas.
La cantidad de nitrógeno fijado por algunas plantas leguminosas pueden variar de 20 a 560 Kg./ha año, dependiendo del suelo y de la humedad disponible en el medio agroecológico.
Esta cualidad de fijar nitrógeno y otros elementos importantes (fósforo), le dan a las leguminosas la facultad de habitar en suelos de fertilidad pobre, sin que esto les afecte significativamente en calidad y cantidad de biomasa.
Ventajas económicas del uso de bancos de proteínas bajo pastoreo/ramoneo.
Costo de establecimiento 45.5 % inferior en los bancos que son usados bajo pastoreo, porque:Se invierte menos inversión en semila, al ser la densidad de siembra la mitad de la utilizada en sistemas de corte
El "corte y acarreo" determina que los costos de mano de obra sean 3.65 veces más altos que en el pastoreo. Sin embargo, el análisis efectuado no consideróque:Hay una demanda por mano de obra para las podas que deben efectuarse cada 2 ó3 ciclos, cuando los bancos son usados bajo pastoreo
La vida útil del banco usado bajo pastoreo puede ser menor, ya que hay mayor riesgo de pérdida del mismo por mal manejo
LIMITACIONES DE LAS LEGUMINOSAS FORRAJERAS EN BANCOS DE PROTEINAS
Una limitante importante de las leguminosas tropicales es la de presentar sustancias antimetabólicas que producen efectos tóxicos en el animal (Cuadro 2). El consumo excesivo de algunas especies puede causar problemas que llegan a ser severos, sobre todo cuando se usan como fuente exclusiva (banco de proteínas). En el caso de las asociaciones se puede presentar con menos frecuencia, ya que el animal tiende a consumir preferentemente la gramínea presente.
En los casos observados de intoxicación por el consumo excesivo de leguminosas, no ha causado la muerte. La acción puede ser reversible con sólo suprimir la leguminosa de la dieta diaria.
Cuadro2. Antimetabolítos en Leguminosas Forrajeras (Chacón y Betancourt, 1986).

Género Antimetabolítos Efectos Biológicos
Desmodium Taninos Deprime la Digestibilidad y aceptabilidad
Indigofera Indospicina AA- Teratogénico Hepato-tóxico, abortos
Leucaena Mimocina Agente bociógeno, abortos.
Trifolium Fitoestrógenos Acción estrogénica, abortos.

MANEJO Y UTILIZACION DEL BANCO DE PROTEÍNA.

Lo recomendable es que el banco de proteína esté en un sitio cercano a donde se debe llevar el forraje cosechado ( caso de corte y acarreo), o donde se podría controlar en una forma más eficiente el ramoneo si se utiliza bajo esta modalidad. Esta localización cercana permite reducir los costos de manejo del banco de proteína
No es recomendable utilizar el banco de proteínas antes de los ocho 8 a 12 meses de establecido. Bajo un sistema de corte y acarreo se pueden cortar a una altura de 60 a 90 cm del suelo, dependiendo de la especie utilizada.
• Si el "banco" se pretende utilizar bajo corte, las hileras pueden estar distanciadas a 0.8 -1.0 m, y de 0.25 -0.5 m entre plantas
• Si el banco se pretende utilizar bajo pastoreo: La distancia mínima entre hileras será de 2.0 m y de 0.5 -1.0 m entre plantas
Algunas especies presentan problemas en su establecimiento, tanto en el manejo desde la fase de semillero, como en el tipo de material vegetativo utilizado y el método de siembra, establecimiento del banco de proteína. Por lo general, se puede establecer un banco de proteínas en un área del 20 a 30% del terreno utilizado para pasturas, dependiendo por supuesto de la productividad y el número de animales a suplementar. (Alberto Camero Rey I Muhanunad Ibrahim 1997)
Resultados obtenidos en el CA TIE han demostrado que en vacas en producción, la suplementación con 4 a 6 kg de MS comestible de poro o madero negro han incrementado la producción de leche entre 1 a 1.5 vaca/día.
Diariamente se debe suministrar entre 1 a 3 kg. De forraje arbóreo fresco por cada 100 kg. de peso vivo del animal, esto puede significar un aumento en la producción de leche diaria hasta del 20 %, y además mejora la reproducción considerablemente. En animales jóvenes el forraje arbóreo mejora el crecimiento entre el 10 % y el 30%. (Barba 2009)
¿Cuándo efectuar la primera defoliación?
Según (Muhammad I. 2008), esta es una decisión crítica, pues ejerce influencia sobre: Engrosamiento de tallos, Desarrollo radicular, Capacidad de rebrote luego de defoliación, Resistencia a daño mecánico por animales, Sobrevivencia de plantas.
En la mayoría de leñosas se recomienda efectuar la primera defoliación cuando las plantas han alcanzado 1.0 -1.5 m de altura
En áreas con período de sequía prolongado, esto ocurre generalmente al segundo año de haber sido establecido el banco.
No es posible hacer una recomendación general sobre altura de corte, pero sí deben recordarse algunos principios básicos de la fisiología del rebrote de plantas forrajeras
a. Cuando la defoliación es muy intensa, el rebrote es muy dependiente de las reservas orgánicas, presentes en los tallos residuales
b. Para asegurar un rebrote vigoroso, el material remanente luego de la poda debe tener una buena cantidad de yemas
c. El dejar algo de hojas luego de la poda, favorece la velocidad de rebrote
d. Si la defoliación es muy intensa (poco material remanente luego de la poda), debe incrementarse el intervalo entre podas
¿Cómo manejarlos bajo pastoreo/ramoneo?
Cuando los animales defolian, ellos tienden a seleccionar preferentemente hojas, lo cual normalmente resulta en una menor intensidad de defoliación que cuando se corta. Por ello, el intervalo entre defoliaciones tiende a ser menor bajo pastoreo, que bajo corte
MANEJO RECOMENDADO:
Sistema de Pastoreo: Rotacional
Período de Descanso: 60-80 días
Período de Ocupación: 7 días o menos
Horas de Ocupación c/día: 1-2 h
Carga Animal: 2.5 UA/ha (sin embargo, esta puede variar en función del nivel de oferta de biomasa comestible)
Podas de uniformización cada 6-12 meses, cortando los tallos hasta 0.5-1.0m. Las podas de uniformización tienen los siguientes propósitos: Evitar que los nuevos brotes se produzcan por encima de la altura de ramoneo de los animales (< 2.0 m), pues por alcanzarlos, los animales provocan daños mecánicos sobre las plantas, eliminar tallos viejos, para así promover el macollamiento, promover una mayor uniformidad de rebrote. Debe tenerse particular cuidado en el manejo de la intensidad de defoliación (regularmente controlada a través de la carga), pues el sobrepastoreo resultará inicialmente en la pérdida de productividad del banco forrajero, pero eventualmente en la pérdida de plantas y la invasión de malezas.

Estimación de área para establecer banco de proteínas
A = AF * D * NUA
P * EU
A = Área requerido para establecer banco proteína, ha
AF = Asignación de forraje per. unidad animal (UA) per. día, Kg MS/UA/día
D = número de días para suplementar los animales, # días
NUA = Numero de unidad animales,
P = producción de materia seca del banco, Kg. MS/ha
EU = eficiencia de utilización (proporción eq, 0.85 para corte, 0.65 para ramoneo)
Área requerida para plantar un banco de proteína de Leucaena leucocephala para suplementar el hato
a. Consumo Diaria de Leucaena (CDL)
CDL = 0.5 kg MS /100 kg PV (equivalen a 2 kg MS/UA/día)
b. Consumo Diaria de Leucaena para el Hato entero (CDLH)
C DLH = CDL x No. UA
CDLH = 2 x 17,25 = 34.5 kg MS/dia
Producción estimada de MS de Leucaena (PeMSL)
PeMSL = 11,500 kg MS/ha/año
Eficiencia de Utilización (EU) = 60 %
Área Requerida para Plantar Leucaena (ARPL)
ARPL= CDLH x No dias = 34.5 x 365 = 1.82 has
PeMSL x EU 11,500 x 0.6
Números de parcelas recomendadas para rotación.
Periodos de descanso = 70 días
Periodo de pastoreo = 7 días
ND = 70 + 7 = 11
7
Tamaño de la parcela = ARPL/ND = 1.82/11 = 0.165 has
ESPECIES MAS UTILIZADAS EN LOS BANCOS DE PROTEINAS.
Leñosas: Leucaena. Leucaena leucocephala, Matarratón Gliricidia sepium, Nacedero Trichanthera gigantea.
Herbaceas: Alfalfa Medicago sativa, Frijol espada, Centrosema pubensis, Desmodium genero, Sirato Macroptilium atropurpureum, Mani forrajero, Arachis pintoi, Genero Sttylosantes, Kudzu, Pueraria phaseoloides, Trébol blanco,Trifolium repeus, Frijol caupi, Vaigna sinensis.
Las leguminosas como la leucaena, son altamente recomendadas para el establecimiento de bancos de proteínas, que requieren de especies de alta producción de materia seca y buena persistencia durante la época seca. Con estos bancos se asegura una provisión de recursos alimenticios de alto valor nutritivo en la época de escasez. (Barrera G., 2001).
Entre las leguminosas forrajeras, las arbustivas tienen como ventaja que son más persistentes que las herbáceas, además de permanecer verdes aún en condiciones de sequía. Entre las más comunes la Leucaena leucocephala ha demostrado una amplia adaptación al medio ambiente y una gran variedad de usos. Compite con otras especies por poseer una combinación única de atributos (Shelton, 1996) La leucaena (leucaena leucocephala), es considerada como una planta forrajera potencial para ser incorporada en los sistemas alimenticios de vacas en producción por su alto valor proteico, la cual sufre poca degradación en el rumen debido a su protección por los elevados niveles de 4 – 6% de taninos. Esto favorece que la proteína sea digerida en el intestino delgado, actuando como proteína sobre pasante (Clavero, 1998). Para su empleo con animales se opta por una altura de unos tres metros o menos. Produce entre 12 y 20 toneladas de materia seca por hectárea. Posee un contenido de proteína cruda de 22 al 23% (Urbano J., et al, 2000)
Establecimiento: Leucaena leucocephala, al igual que muchas especies arbóreas es lenta en su establecimiento en comparación con otras especies herbáceas. En muchos lugares del trópico las plantaciones no pueden ser consideradas como establecidas para ser explotadas hasta después de 12 a 18 meses de sembradas o aún más. Las pequeñas plántulas son muy vulnerables a la competencia con las malezas, destrucción y defoliación durante el período de establecimiento debido a entradas anticipadas de animales a las áreas de siembra, ataque de plagas y enfermedades u otras causas.

Siembra. Existen informaciones (Hughes, 1998) que son indicadoras de que hay que considerar la temperatura, humedad y luminosidad para seleccionar la fecha del año en la cual existen buenas condiciones para la germinación y el desarrollo temprano con el objetivo de obtener buenos establecimientos. La disminución de la cantidad de luz y de temperatura afecta grandemente el crecimiento de las plantas jóvenes en casi todos los componentes. Leucaena requiere temperaturas entre 25 -30 C diarios para un óptimo crecimiento (Shelton y Brewbaker, 1994). La profundidad de siembra, es otro aspecto que debe considerarse esencial. Piggin y col (1987) compararon profundidades de siembra de leucaena en suelos alcalinos sedimentarios de Timor. Estos autores encontraron que una emergencia del 80 % se alcanzó en siembras a 5 cm de profundidad que disminuyó a 20-25 % cuando esta fue en la superficie y de sólo 0.8 % a 15 cm de profundidad.
En Cuba, las investigaciones de Ruiz, Lauzurica y Bernal (1985) mostraron que las mejores profundidades en suelo fue de entre 2 y 4 cm mientras que las peores germinaciones y emergencias ocurren cuando la siembra fue superficial. La dosis de siembra depende de la densidad poblacional que se requiere disponer en el campo, el peso y la viabilidad de la semilla, así como por la distancia entre surcos y la supervivencia. Algunos autores (Jones y col, 1982, Pratchett y Triglione, 1989) sugieren que la dosis de siembra en condiciones de precipitación puede variar entre 0.5 y 5 kg/há de semilla en dependencia del lecho de siembra y la distancia. En estudios sobre el establecimiento de la Leucaena Ruiz y col (1996) recomiendan sembrar cuando esta planta tenga 8-9 cm de altura. Una inoculación efectiva es esencial para lograr un crecimiento vigoroso en esta planta y la investigación ha examinado la efectividad de diferentes cepas de Rhizobium tanto en suelos alcalinos como ácidos en diferentes regiones tropicales del mundo como (López, 1987).
Manejo para el establecimiento: Competencia y control de malezas.
La competencia con las malezas restringe severamente el crecimiento de la planta. Hill (1970) informó en Papua-Nueva Guinea que limpiezas periódicas incrementa el crecimiento de la leguminosa del 30 al 100 % en los primeros 3 meses. Esta leguminosa permite cierto enyerbamiento durante los primeros 20 días a partir de la siembra lo que conduce a una mayor flexibilidad para iniciar la labor de control de malezas. La fertilización, es otro aspecto que debe tenerse en cuenta al analizar las diferentes gestiones a desarrollar durante el período de establecimiento de la L. leucocephala. No obstante, consideramos que su aplicación debe valorarse cuidadosamente y en consonancia con las condiciones edáficas de las áreas objeto de siembra ya que la práctica de la fertilización aumenta los costos y en consecuencia puede encarecer las tecnologías.
Se ha encontrado que sólo en la etapa inicial de crecimiento es necesario aplicar fertilizante para acelerar el desarrollo de la leucaena y que pueda competir favorablemente con las malezas. Esta leguminosa crece más rápido cuando se aplica 30, 45 y 50 kg/há de N, P y K respectivamente. No se ha encontrado necesidad de aplicar fertilizante químico a partir de que las plantas alcancen 150 cm de altura (Crespo y Curbelo, 1991).
Manejo, Momento de comenzar el pastoreo. El conocimiento de cuando un pasto está en condiciones para la primera defoliación es usualmente subjetivo y se basa en el estado de crecimiento y otras consideraciones que definen la vida útil del pasto (Ruiz y col, 1988). Esto se pudo apreciar en una investigación desarrollada en Cuba por Ruiz, Febles, Cobarrubia, Díaz y Bernal (1988) en plantaciones que comenzaron a pastarse en diferentes momentos después de la siembra (tabla 5) donde se concluye que cuando el pastoreo comienza a una altura entre 90-100 cm no se compromete la vida útil y futura del pastizal.
Se aprecia que las plantas que llegaron a alturas por encima de 200 cm, 60 % de su disponibilidad no estuvo al alcance de animales adultos. Las plantas que comenzaron a pastarse por debajo de 100 cm dan la posibilidad de que se efectúe un consumo total de las partes activas de crecimiento controlando. La altura de la planta, peso/planta y otras mediciones tuvieron un mejor balance cuando el pastoreo fue entre 90-100 cm. También para influir en la estabilidad del sistema esta planta debe pastarse de forma rotacional empleando como mínimo de 6-8 cuartones según el sistema productivo a que esté sometida. El ramoneo por los animales no debe remover más del 80 % del área foliar para asegurar así un mejor rebrote.
A lo anterior debemos unir que el tiempo de reposo podrá oscilar de 28 a 35 días en la estación de lluvias y de 35 a 42 días en la estación de seca, y la ocupación no debe ser mayor de 5 días, ya que los animales pueden afectar los nuevos rebrotes. Estos resultados coinciden con los planteados por Lamela (1989) y Milera (1991).
Cuando no existe la posibilidad de que el animal consuma al menos entre 11-12 kg/MS/animal/día de pasto o forraje, lo que ocurre especialmente durante la estación seca, aumenta la ingestión de la leucaena por encima de 3 kg MS/animal/día lo que puede provocar toxicidad causada por la mimosina. Las tecnologías para vacas lecheras son para animales de mayor o de menor potencial lechero, de ahí que se estudien las de bajos o altos insumos, utilizando la leucaena como bancos de proteína (30 % del área) u otro sistema. Para los sistemas de altos insumos, donde se fertiliza la gramínea y se riega, se logran reducir los gastos de 30 % del área que ocupa la leucaena en fertilización y riego y disminuir los gastos de suplementación con concentrados en 33 %.
Tabla 1. Resultados de la introducción de la leucaena en los sistemas de altos insumos
Años tecnológicos
Indicadores 1ero. 2do. 3ro.
Producción/há/vacas en ordeño, kg 15 779 15 681 17 219
Producción/año/vacas totales, kg 2 805 2 776 3 027
Duración de la lactancia, días 297 302 308
Producción/vaca/día en el año, kg 14.5 14.1 15.1




Gliricidia sepium. Matarratón.
Otra leguminosa usada comúnmente en bancos de proteína es Gliricidia sepium, matarratón, en altas densidades (40000 y 160000 plantas/ha) y usando para la propagación semillas o material vegetativo, es una de las especies más utilizadas en sistemas de corte y acarreo, debido a su alta producción y calidad de forraje (Ademosun et al 1985; Atta- Krah Sumberg 1988; Pezo et al 1990; Rangkuti et al 1990; Mochiutti 1995).
Estos árboles tienen la capacidad de fijar nitrógeno, promover el reciclaje de nutrientes y mejorar las condiciones físicas y biológicas del suelo por la deposición de materia orgánica de alta calidad. Además producen forraje con 12 a 30% de proteína cruda, capaz de llenar el déficit proteico existente en la mayoría de los pastos tropicales (Blair et al 1990; Devedra 1992; Norton 1994).
Comúnmente, la densidad utilizada en el establecimiento de bancos de proteína de Gliricidia sepium es de 10000 plantas/ha.
El primer corte se puede realizar a los 6 meses después de la siembra. La altura de corte aproximadamente a los 80 cm.
En términos generales, la producción de forraje fue superior en el primer corte que en los cortes posteriores. Lo cual está de acuerdo con lo expuesto por Gómez et al (1995), quienes encontraron que la producción de Gliricidia sepium es mayor al primer corte que en los cortes siguientes.
Whiteman et al (1986) observaron que los árboles de Gliricidia sepium pierden las hojas cuando la temperatura nocturna desciende por debajo de 15° C.
El Matarratón se encuentra, en toda América Central, Colombia, Venezuela, Brasil y en otros países tropicales. Se cultiva desde el nivel del mar hasta los 1.500 metros, soporta temperaturas entre 15 y 30°C y precipitaciones entre 500 y 3.000 milímetros.
Es una planta poco exigente en cuanto a clase de suelos se refiere, adaptándose fácilmente tanto a suelos secos como a húmedos, a suelos con PH entre 4.5 y 7 y a suelos franco arenosos y arcillosos.
Esta planta presenta un mal desarrollo cuando los suelos permanecen inundados por exceso de lluvia y falta de drenajes. Por la rapidez en su desarrollo, cuando se multiplica por medio de estacas o estacones, el sistema radicular inicia en forma temprana la formación de nódulos radiculares fijadores de nitrógeno.
Si su propagación es realizada por estaca o rama, desarrolla muchas raíces laterales superficiales, largas y fuertes. Esto significa que no crece una raíz principal sino varias raíces hacia los lados.
La hoja, como buena leguminosa tiene un alto contenido de proteína, que puede ir desde 12% hasta un 30%. En algunas regiones las hojas se caen por completo para permitir el desarrollo de la floración.
Preparada la estaca se procede a realizar su siembra en campo, abriendo un hueco con la misma estaca hasta logar una profundidad de 10 a 15 centímetros.
El matarratón cuando está sembrado en suelos infértiles o poco fértiles, responde muy bien a las aplicaciones de abonos orgánicos como gallinaza, porquinaza, compost o mantillo. No requiere aplicación de abonos químicos y menos los que son a base de nitrógeno como la úrea, porque limitan la producción de bacterias nitrificantes.

2 comentarios:

  1. Excelente publicacion, tengo una inquietud si este sistema forrajero tambien es util en ganado para producion de carne solamente ya que veo es muy sobresaliente para ganado lechero muchas gracias Dr. Miguel Angel

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    1. Si tambien es util para la produccion de carne,,! pero tienes que complementar el forraje con algun otro elemento para mejorar su calidad.

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